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Rarezas y Curiosidades de los Baños Japoneses

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(Madrid, 16 de junio. Yakuza Webzine).- ¡Conoce las rarezas de los baños japoneses! Algunas no aptas para maníaticos o pudorosos. Si sientes curiosidad o te interesa saber qué es real y qué es ficticio de lo que se dice por ahí, sigue leyendo.

Los baños japoneses pueden ser o toda una entrada en el siglo XXII, o sentirte que has retrocedido en el tiempo un par de siglos. No en vano, encontrarse un baño «normal» de occidente es algo tan raro que es digno de fotografiar. ¿Quieres saber más? Sigue leyendo y viaja con nosotros por el tiempo.

El Futuro:

Uno entra a cualquier baño de un centro comercial más o menos moderno y después de maravillarse por la limpieza escrupulosa del mismo o su olor a ambientador mezclado con desinfectante, cuando consiges entrar a tu W.C. elegido, te encuentras con una máquina que bien podría transportarte a 2050 presionando alguno de los botones que tiene a mano la taza y que no entiendes por qué están ahí.

Inodoro Japonés

Entonces, puede que sientas algo de miedo por acercarte, pero cuando lo haces, y el baño te saluda levantando la tapa automáticamente (si es que no estaba ya levantada), ya es cuando sientes que quizá es mejor salir corriendo. Pero la naturaleza te llama, y no deja de ser un inodoro… Con eso en mente te armas de valor, te sientas, y notas un calorcito agradable o desagradable dependiendo de si te da por pensar que alguien haya estado ahí horas sentado o no, o si es alguna función para calentarte el culito. Ese calorcito envuelve tu trasero se siente extrañamente bien a pesar de que tienes pensamientos furtivos sobre las posaderas de otros. Sin darte tiempo a pensar mucho más, y antes de que puedas concentrarte en tu tarea, una musiquita a río corriendo comienza a sonar. Es entonces cuando miras alrededor pensando que qué diablos es eso, o, en el peor de los casos, temiéndote que alguien te esté viendo y gastando una broma.

Botones del Inodoro

Una vez te das cuenta de que es para facilitarte el trabajo (si es que a alguien le falicita algo ese ruido artificial al que por cierto, le puedes bajar o subir el volumen) empiezas a escudriñar los botones, que si están en inglés pueden darte una idea ligera de qué hacen, pero si no, estarás ante una incógnita constante y pensando en qué pasará una vez acabes (no excento de un ligero temor).
Cuando acabas tu labor, y te levantas a buscar la palanca, te das cuenta de que tira de la cadena él solo y ahí ya te vistes rápido para salir corriendo.
¿Qué pasa si eres de esos que no paran de escuchar que «la curiosidad mató al gato». En ese caso quizá te sorprendas cuando te caiga agua en el culo para limpiarte, o te seque una extraña brisa caliente… Sí, asimílalo el inodoro también actúa de bidé automático, por lo que se acabó poner tus manos en tus zonas nobles, ahora una máquina lo hace por ti (Por ti y por muchos más xD).
Y por si eso no fuese ya suficiente ayuda os diré que los más modernos hasta memorizan funciones más usadas de sus propietarios para que cada vez que se sienten sólo tengan que presionar su perfil para que les haga el programa completo…
Utilidad o vanalidad… cada cual decide.
Lo que está claro es que son los inodoros del futuro.

Viaje Al Pasado

Asumámoslo… los occidentales nos hemos acostumbrados a estar sentados en «nuestro trono». Y aunque quizá nuestro inodoro no cuente con tantos lujos, ni sea tan sofisticado como los últimos modelos japoneses, cumplen su función a rajatabla. Así estés en una casa antigua con inodoro con cadena de las de antes con el depósito de agua encima de ti, o en una casa más moderna con un inodoro con un botón con doble función, adorarás tu inodoro simple, sencillo y cómodo…

Pero… ¿qué pasa cuando te encuentras esa señal extraña en los baños japoneses que dicen «Japanese Style» o un dibujo un poco críptico del inodoro? Pues que entras pensando que te vas a encontar con una variedad más moderna del súper cool pero acabas encontrándote un agujero en el suelo que normalmente suele oler a mierda (literalmente).

Letrinas

Si bien es cierto que cada vez quedan menos sitios con este tipo de inodoros en las ciudades grandes, en las pequeñas son los más habituales y puedes tener que enfrentarte a ellos sin remedio.
Aunque los japoneses consideran que éstos son más higiénicos para uso público porque no se toca la taza en ningún caso, su incomodidad y mal olor general, en mi caso, me dicen lo contrario y más de una vez, me han echado para atrás y he preferido aguantarme.

Letrinas

Sin embargo, cuando la naturaleza llama y tienes que usarlos, conviene tener en cuenta que tienen su truco para que aquello no acabe en un desastre escatológico. Cualquier folleto de instrucciones de las letrinas te dirán que debes bajarte los pantalones hasta los tobillos y acuclillarte en dirección a la parte elevada quedándote no muy lejos de esa parte ni fuera del agujero. Es decir, a 3/4 de esa parte está bien. Además tienes que leer si puedes o no echar papel en el inodoro o debes dejarlo en la papelera contigua (para evitar atascos). Cuando acabas, debes tirar de la cadena y volverte a poner tus pantalones espero que no con cara de asco, sino aliviado de haber podido encontrar un baño por raro que fuese.
Si el olor os resulta demasiado insoportable como para entrar así os lo esteis haciendo encima, yo recuerdo hacer lo que yo hacía. Llevar siempre un pequeño frasco de ambientador cuando sabía que iba a ir a una zona con baños potencialmente de esos.

En el Medio: Los baños públicos japoneses

Lo has visto en documentales y en animes. Ese típico momento en el que los japoneses se unen para darse un baño como Dios les trajo al mundo separados, o no entre, hombres y mujeres.

En Japón la cultura del baño diario es una tradición bien afianzada en el tiempo. De hecho, desde hace siglos se han venido dando su baño diario en las aguas termales consiguiendo así estar más pulcros que la mayoría de los occidentales que antiguamente se lavaban a cachos y si acaso 1 vez a la semana.

Tocador

Esa cultura pulcra venía asociada también a un momento de diálogo entre los amigos/familiares y por qué no, jefes y empresas. Entre esposos era habitual que cada cual lavase al otro para además tener un momento íntimo sólo apto para ellos. Era todo un ritual de purificación en el que se quitaban las malas energías y la suciedad del día y también en el que se podían hacer negocios mejor ya que la gente se relajaba.

A día de hoy, aún se conserva la esencia de esa tradición. Los baños, mixtos o no, siguen teniendo más o menos las mismas características que hace mucho. Divididos normalmente en zonas según uno va avanzando, se encuentran:
Una zona con espejos/tocador y duchas donde uno se sienta a lavarse bien con jabón y se aclara
Una zona con aguas termales destinada a relajarse después de haberse aseado y disfrutar de las propiedades del agua termal caliente.
En algunos lugares ofrecen además una zona con tinas de agua termal al aire libre (la sensación de estarse bañando en agua caliente mientras fuera está nevando es un lujo).
Y en algunos casos, hasta saunas y jakuzzi.

Baño

Normalmente el baño suele durar 1 hora entre que uno entra y sale ya totalmente vestido. Para un occidental quizá lo que más choca es el hecho de tener que entrar a la zona totalmente desnudo. La vergüenza y los complejos pueden sarlir a relucir, y terminar por ello desestimando la experiencia. No obstante yo animaría a todo el mundo a disfrutarla al menos una vez en la vida porque no tiene precio.

¿Qué os parecen estas curiosidades? ¿Cómo fue vuestra experiencia con los baños japoneses?

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