(Madrid, 2 de Marzo. O’kuroku).- Hoy se lanzó en Netflix el anime original B: The Beginning, un thriller de suspenso sobrenatural que atraerá no pocas miradas. ¿Como no hacerlo si corre a cargo de Production I.G. y se estrena exclusivamente en este servicio?

Luego de Devilman: Crybaby, los ojos están puestos sobre Netflix en lo que se refiere a anime. Ya no solo agregan títulos populares a su plataforma, sino que cada vez más se involucran directamente en la producción de animación japonesa. Si bien sus intentos de entrar al terreno de los live action han sido infructuosos -ya sea produciendo como con Death Note o adquiriendo como con Fullmetal Alchemist- en lo que se refiere a series animadas originales han arrancado de la mejor manera posible.

Y es que B: The Beginning es un producto en el que se nota el mimo en cada detalle de la producción, desde su fluida animación a su altisimo nivel de arte tanto en el diseño de personajes, como en los fondos. Todo esto son marcas de la casa, pues Production I.G. siempre se ha caracterizado por tener unos estándares de producción elevados. A eso se suma una banda sonora sensacional e interesantes temas de opening y ending, dando como resultado un producto -al menos desde el punto de vista técnico- completamente redondo.

¿Pero de que va B: The Beginning?

La descripción de esta serie de la propia Netflix, no aporta demasiados datos. Su sinopsis es escueta e invita simplemente a verla, como hemos hecho hoy. En pocas horas pudimos los 12 episodios de los que está compuesta esta producción. Así la describe el servicio:

En un mundo impulsado por tecnología de punta, el crimen y la acción cobran vida en el archipiélago de Cremona. Koku, el protagonista; Keith, el legendario investigador de la policía científica; una misteriosa organización criminal. Una amplia variedad de personajes corre por la ciudad fortificada, acosada por el asesino serial B y una cadena de crímenes, en este drama de suspenso del director Kazuto Nakazawa y Production I.G.

Ahora vayamos un poco más allá. Lo cierto es que Koku no es el protagonista, si bien se le vende como tal. Keith tiene mucho más tiempo en pantalla y es quien lleva el mayor peso dramático en la historia, pues Koku es un personaje de quien apenas si se explora su origen. Ambos comparten el rol protagonista en una historia dividida en dos.

Por una parte, hay un asesino en serie en la Capital de Cremona, el país ficticio en el que transcurre la historia y que parece estar situado en Europa. Este asesino, al que llaman Killer B (sin relación con el personaje del mismo nombre de Naruto), se dedica a matar a otros asesinos. Luego nos enteramos que sus víctimas no solo son criminales, sino que son los productos fallidos de experimentos genéticos avalados por la monarquía de Cremona.

En paralelo, nos enteramos que Keith volvió a la Policía Científica luego de pasarse años en el ostracismo tras el asesinato de su hermana. En su investigación sobre incidentes recientes descubre un patrón que le lleva a vincular a Killer B con una tragedia acaecida años atrás, en la que perdió la vida su padre. Otro punto importante del argumento es la existencia de una agencia supragubernamental conocida como Market Makers que mantiene el orden desde las sombras, o al menos debería hacerlo.

También que hay personas infiltradas dentro de la policía que siguen los pasos de cada agente, incluída Lily Hoshino, nuestra protagonista femenina, que es una agente o muy lista o muy tonta, según como se mire.

Si les suena confuso es porque lo es. B: The Beginning parece el prologo de una historia más larga. Y es que B: The Beginning tiene un grave problema…

A mitad de camino entre una joya y un desastre

Main Cast B The Beginning

Lo cierto es que una vez vista B: The Beginning, es difícil decidir si es realmente buena o mala. Como thriller es altamente efectivo, manteniendo el interés en todo momento. El misterio detrás de la historia engancha, pero hay una desconexión enorme entre las dos partes integrales de su argumento: la cruzada de Koku y la de Keith Flick. Eventualmente ambas historias son vinculadas entre si de forma indivisible, pero lo cierto es que se hace a través de un volcado de exposición que hace sentir que la historia fue apresurada al limite.

La causa de esta sensación es la duración de la serie. Con solo 12 episodios, la serie no alcanza a establecer su historia de fondo lo suficiente. Desde el pasado de Keith hasta el misterioso origen de Koku, ambos elementos están muy pobremente desarrollados. La relación en común de ambos con Lily es casi demasiado conveniente y concebida como una manera de unir sus historias a través de algo que no sea diálogos llenos de exposición.

Del mismo modo, el rol de Gilbert Ross, un afable médico de la policía y amigo de Keith, cobra una enorme importancia en los episodios finales de la serie pero ocurre con apresuramiento. Otro tanto ocurre con un personaje que parecía ser uno más de nuestro colorido grupo de villanos y que resulta ser uno de los dos titiriteros en las sombras.

B: The Beginning deja muchas aristas sin explorar como consecuencia de su longitud y por eso recurre a enganchar en base a escenas «perfectas», más que con una narrativa cohesiva. Tiene momentos de absoluta tensión, diálogos intrigantes y escenas de acción dinámicas y visualmente atractivas, pero deja la sensación de que apenas escarba en la superficie.

Es una pena, porque sinceramente la disfruté muchísimo. Con más episodios habría tenido el potencial de ser de los mejores anime del año. De hecho, algo en su tono me recordó a otra joya, Monster. Pero donde esa serie contó con más de 50 episodios para establecer su historia y el misterio tras sus personajes, esta pierde la mitad de su metraje en los «fuegos artificiales» que son las peleas entre Koku y sus enemigos. La otra mitad se va en tratar de vincular diversas líneas argumentales a base de diálogos.

No obstante, mi instinto es que les recomiende ver esta serie. Después de todo, es un indicio más de que Netflix está apuntando en la dirección correcta en lo que se refiere a anime. Tal como Devilman: Crybaby, esta serie apunta a un público más adulto y le da rienda suelta a los estudios con los que se asocia para experimentar con sus historias. Solo falta que les permitan hacer algo más largo que solo 12 episodios y así darnos joyas que sobrevivan al inclemente ritmo de producción del anime actual.

De momento al menos tenemos un siete solido.

Ficha Técnica

  • Estudio: Production I.G.
  • Distribución: Netflix
  • Productor Rui Kuroki
  • Director/Creador: Kazuto Nakazawa
  • Director: Yoshiki Yamakawa
  • Diseño de Personajes: Kazuto Nakazawa
  • Guion: Katsuya Ishida
  • Fotografía: Eiji Arai
  • Director de Sonido: Yukio Nagasaki
  • Música: Yoshihiro Ike
  • Opening: «The Perfect World» de Marty Friedman junto a Jean-Ken Johnny y KenKen.

Imágenes: Netflix y Web Oficial

Sumario
Pese a sus problemas de cohesión en el guión, producto sin duda de su brevísima duración de 12 episodios, B: The Beginning es una serie que deben ver. Netflix y Production I.G. casi logran darnos una nueva joya, pero se quedan un poco cortos.
70 %
Imperdible
Puntuación de Usuarios 3.48 ( 5 votos )
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