Inicio Literatura Un final perfecto: De cómo los cuentos pueden no ser tan lindos si estás en uno

Un final perfecto: De cómo los cuentos pueden no ser tan lindos si estás en uno

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(Caracas, 28 de Enero. Yakuza Webzine). Sé que he dicho en reiteradas ocasiones que no iba a leer más libros de John Katzenbach después del chasco que me llevé con Retrato en Sangre. Pero en vista de que soy una ávida lectora de novelas negras; de paso me mantengo apegada al formato físico (sí, sé que es un poco arcaico, pero es más que todo por motivos de salud), y  por otras razones que no viene al caso nombrar en este artículo (la más poderosa de ellas es que me recomendaron el libro y me lo prestaron), terminé dándole otra oportunidad al escritor estadounidense con una de sus obras más recientes Un Final Perfecto, de la cual quise hablar en esta reseña.

En primer lugar, debo confesarles que considero que la industria de la literatura de este lado del globo es muy injusta al momento de traducir los nombres de los libros. Y esta obra no es la excepción. Bajo el titulo original Redhead one, two and tree (Pelirroja uno, dos y tres) el título impuesto en castellano le resta un poco de sustancia a la historia e incluso afecta el cierre del libro (no en la trama como tal sino en un juego de palabras que el autor quiso hacer que en inglés se ve bien, pero en español pasa totalmente desapercibido) y eso, como aspirante a novelista, me resultó en demasía frustrante.

En fin, entremos en materia. La historia empieza con nuestras tres protagonistas, todas ellas separadas por algunos kilómetros en la súper americana Nueva Inglaterra. Todas ellas al parecer sin ninguna otra característica en común fuera de tener el cabello en distintos tonos de rojo. Sin embargo, eso es lo único que le bastará al terrible lobo feroz para asesinarlas como parte de su plan maestro de cometer el crimen perfecto y relatarlo paso por paso; desde su planificación hasta su ejecución en su última novela antes de morir.

A lo largo de sus páginas Un final perfecto, nos pasea por la mente retorcida de este macabro escritor, cuya única obsesión es la fama y el reconocimiento después de haber publicado un par de novelas negras sin mayor reminiscencia que unos cuantos premios y portadas horribles desde su percepción. Por eso, ya menguado por los años y con la vejez y sus achaques a la puerta de la esquina, decide embarcarse en su última gran obra, un crimen que se estudiará en las universidades durante años, del que todos hablarán en sus casas durante las cenas, que pasará a ser una leyenda urbana y le harán películas y documentales. Un crimen perfecto, uno que cometerá él mismo.

Una de las cosas que me sorprendió gratamente del libro (además de que tiene un final mucho más satisfactorio que otros escritos por el mismo Katzenbach); es el balance que existe entre todos sus personajes, a pesar de que, en apariencia nuestras heroínas son débiles e indefensas ante la amenaza inminente que representa el Lobo Feroz. También el equilibrio planteado dentro del mismo villano de la partida, quien no muestra la desesperación y arrojo de un asesino vulgar. Sino que más bien plantea el matar a nuestras heroínas con la metodología de quien desea preparar un postre para un concurso. Con tanta frialdad y detallada planeación que logra lo que quiere: mantenernos pegados en cada una de sus páginas desbordando en morbo y curiosidad de saber si logra cometer el crimen perfecto y cómo lo hará sin ser descubierto.

Al mismo tiempo sentimos desesperación y miedo junto a nuestras pelirrojas. Deseamos que escapen y cada vez que sufren una nueva aproximación del lobo nos quedamos sin aliento junto a ellas. Vivimos las crisis que llevaron a que fueran seleccionadas por el Lobo Feroz, y anhelamos que salgan vivas del cuento para que se sobrepongan a ellas. Queremos que Karen adquiera coraje, que Sarah recupere la paz y que Jordan pueda tomarle un poco de aprecio a la vida.

Y hablando de las tres pelirrojas; la relevancia y empoderamiento que Katzenbach da a los personajes femeninos de este libro es digna de reconocimiento. Claro, no es simplemente el hecho de que las heroínas sean damas y el malo sea un hombre. Sino el hecho que durante el transcurso del libro, las tres protagonistas deciden tomar las riendas del juego y defenderse, sin esperar que alguien más acuda en su rescate. E incluso, el personaje de la Señora de Lobo Feroz adquiere tanta notabilidad a partir de cierto punto en la historia, que podríamos decir que es una historia donde las damas llevan las riendas, a pesar de que el hombre se cree con el control de la situación.

Quizás no es una de las mejores obras del género; e incluso puede no ser una de las mejores obras del popular autor de suspenso; pero si es una de las que más me ha entretenido y logró recuperarme como lectora (no como fan, aclaro) después de la desilusión que me causo Retrato en Sangre. El libro es muy entretenido, han momentos que te mantienen pegado al asiento y que incluso hacen que mientras estás trabajando mires el libro junto a tu computadora y pienses “¿Qué pasará? ¿Logrará atraparlas el lobo? ¿Lograrán escapar? ¿Se enterará La Señora de Lobo Feroz de que está casada con un asesino?” El sentimiento es terrible, pero la historia es tan envolvente, que te cuesta soltar el libro hasta que lo termines.

El asesino se inspira en la primera versión de Caperucita Roja de Charles Perrault, la cual tiene un final más trágico en el cual Caperucita es devorada por el Lobo Feroz. De esta manera, se convierte en una lucha a muerte, entre las tres pelirrojas cuyas vidas parecían estar estancadas (incluso dos de ellas creen que sería mejor morirse), y un sanguinario y malévolo lobo que amenaza con devorarlas para su simple entretenimiento.

El libro nos introduce en la mente de un escritor en su forma más extrema. Aquel que incluso está dispuesto a matar por el bien de su obra; pero al mismo tiempo nos muestra la sangre fría, la inteligencia y perspicacia que puede tener un asesino en serie cuando la cultura es el sustento de su locura.

En calificación puedo darle un 8/10; por lo mismo que he dicho al principio. Es un libro bueno, pero no es una obra maestra. El final es mucho más satisfactorio que otras obras de Katzenbach. Es entretenido, pero no es algo que se quede en tu mente para siempre… o que te marque por días (como uno de los libros de la saga Milenium, por ejemplo).

Y ustedes ¿Qué impresiones tienen? ¿Les llama la atención? Si ya lo leyeron compartan sus impresiones con nosotros.

Haré mi mayor esfuerzo en que la próxima reseña que escriba no sea de una novela negra, pero no les prometo nada.

Por Kuro No Hatter (@kuronohatter)

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