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Shadowhunters: La expectativa del fandom y su efecto tóxico.

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(Caracas, 16 de enero, Yakuza Webzine) El pasado martes 12 de enero del 2016 se estrenó la anticipada serie Shadowhunters, una serie adaptada sobre la saga de libros de Los Cazadores de Sombras de la autora Cassandra Clare. Se estrenó por Freeform, anteriormente conocida como ABC Family, para ayudar al cambio de imagen del canal que busca ampliar el espectro de sus espectadores.

La apuesta era grande; los fanáticos estaban a la expectativa desde el momento en que se anunció que se haría una serie para televisión, ya que la película fue un absoluto fracaso. Con un casting mediocre, una trama enredadísima y muy poco parecida al primer libro, y nada de química entre los actores, era obvio que la fanaticada estuviera escéptica, y el escepticismo se vio desde muy temprano.

Cuando se anunció el casting de la serie la gente empezó a quejarse. Y a quejarse a mares. ¿Qué ocurrió, en este caso? Pues el director de casting se tomó la libertad de buscar un reparto sumamente diverso. Los personajes del libro en su mayoría son oriundos de Nueva York, y son descritos como caucásicos, exceptuando uno que otro personaje. Ciertamente eso se respetó hasta cierto punto con los dos protagonistas; el problema comenzó con los actores para Isabelle Lightwood y Simon Lewis, dos de los personajes más queridos en toda la saga.

«Sizzy» es el nombre de la pareja de Simon e Izzie.

Apenas se reveló la primera fotografía de ambos, el fandom por internet estalló en un racismo que no se veía desde los años 40. Alberto Rosende y Emeraude Toubia tienen ascendencia latina; la familia de Emeraude es mexicana y libanesa, y Alberto tiene ascendencia cubana y colombiana. Los comentarios en twitter hacia la autora fueron tan desagradables, que la pobre tuvo que sencillamente tomarse unas vacaciones, a pesar de que se encontraba en plena promoción de su nuevo libro, Lady Midnight.

Pero todavía no se veía lo peor. La peor cara del fandom se mostró cuando se anunció el casting de Luke Horroway. El escogido para el papel de Luke fue Isaiah Mustafa, un atractivo actor conocido como el hombre de los comerciales de Old Spice. A pesar de que Isaiah nació en Estados Unidos, el fandom en twitter perdió la cabeza y en ese momento fue que Cassandra decidió dejar algo en claro: Ella no era la encargada de casting, pero le encantaba la diversidad que le iba a otorgar el reparto a la serie.

Comentarios como, “Alberto no suena a un nombre estadounidense, y Simon es judío, espero que no tenga acento latino…”; “Luke era blanco, ¡lo dicen los libros!”; “Espero que Magnus sea asiático, porque así lo describen en los libros. Sería el colmo que él también sea latino.” “Alberto debería hacer de Rafael Santiago, parece Chileno” “¿Emeraude habla inglés? Solo la vi en una novela mexicana”, etc, etc, etc, inundaron twitter. Sin embargo, lo positivo es que ni el cast, ni Cassandra, ni los productores se enfrentaron con el odio que entraba a sus redes sociales. Ellos simplemente se dedicaron a publicitar su serie, como debían.

De izquierda a derecha: Luke, Alec, Izzie, Clary, Jace, Simon y Magnus.

Una vez que comenzó la campaña publicitaria de Shadowhunters el fandom se calmó bastante. Por supuesto que seguía habiendo comparaciones con Jamie Campbell, quien interpretó a Jace en la película, con Lily Collins, Clary, y Godfrey Gao, Magnus. Pero muchas personas sencillamente tomaron la serie como lo que es: una segunda oportunidad.

Lo que el fandom de Cazadores de Sombras no entiende es que esto no ocurre muy seguido. La película fue un fracaso tal, que no se compraron las secuelas, y nos íbamos a quedar sin nada. Pero la saga impactó tanto, que decidieron intentarlo de nuevo. Decidieron expandir el universo una vez más, decidieron darles una segunda oportunidad a las historias de Cassandra para alcanzar otro público. Sí, puede que todo sea por el éxito y las ganas que tienen de sacarle más dinero a los libros; pero el fandom debería aprovechar esta oportunidad para disfrutar de su saga favorita bajo otra perspectiva.

Tal vez las adaptaciones que hicieron son dudosas en algunos casos, pero es como leer los libros nuevamente con detalles agregados. Lo importante, y no puedo dejar de repetir esto, es que se disfrute nuevamente la saga de la que todos nos enamoramos cuando la leímos. Los actores principales son jóvenes muy simpáticos que se les nota la pasión por los libros (casi todos los han leído, Alberto se leyó la saga completa y Katherine McNamara, quien interpreta a Clary, va por el cuarto libro) y que parecen conocer bien a sus personajes.

Ahora es solamente cuestión de los guionistas. No, no todo puede ser idéntico al libro, es muy difícil con un presupuesto tan pequeño en una cadena televisiva como Freeform, pero con tal de que el alma de la saga permanezca intacta, creo que todos podemos ver la serie e igual sentir ese apego que tenemos por nuestros personajes preferidos.

El primer capítulo terminó con muy buenos ratings y buenas críticas de parte de muchos miembros del fandom, así que ahora es cuestión de tiempo mientras esperamos que la historia se desarrolle.

Luego de este artículo, voy a dedicarme a volver a ver el primer capítulo de Shadowhunters y a hacer una crítica sobre lo que quitaron y agregaron y todos los demás detalles, desde el punto de vista de una fanática empedernida de los libros. ¡Espérenlo! Y si ustedes también fueron víctimas del fandom de Cazadores de Sombras durante la época previa a la serie, solamente porque defendieron al casting un poco, comenten su experiencia. La anécdota es más que bienvenida.

Y para cerrar, les dejamos a Isaiah Mustafa en su comercial más famoso para Old Spice. ¡De nada, chicas!

 

Las imágenes de este artículo pertenecen al facebook oficial de Shadowhunters y a shadowhunterstv.com

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