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Kokkoku: Una serie totalmente extraña que no despegó ni siquiera al final

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Kokkoku

(Lechería, 30 de marzo. O’kuroku).- Al inicio, Kokkoku lucía prometedora porque sus protagonistas se alejaban de lo que usualmente se veía en ese tipo de series, pero sólo se quedó en eso.

Como resalté en mis primeras impresiones, era un anime con mucho potencial y la valoración final dependería de su desarrollo. Lamentablemente, ese desarrollo no supo aprovechar las opciones que su premisa planteó y se quedó en un “quiero y no puedo”.

En primer lugar, la animación fue perdiendo calidad con el pasar de los episodios, en segundo lugar, por mucho tiempo no se sintió una amenaza real, en tercer lugar el villano dejó mucho que desear; y finalmente, en cuarto lugar cuando se tuvo una opción de tener un cierre digno, esa chance se dilapidó por completo.

Los personajes no tenían “punch” y era difícil apoyarles pues sus actitudes no transmitían la gravedad de lo que estaba en juego. Además, el hecho de que las reglas de ese mundo nunca se explicaran por completo y permitieran muchos Deus ex Machina tampoco ayudaba a sentir tensión.

Las secuencias de acción no daban para mucho y las motivaciones de los antagonistas eran de chiste; de hecho, la confrontación final terminó siendo un fraude pues se resolvió muy rápido y jamás se sintió que los protagonistas corrieran peligro.

Así, cada capítulo era más difícil de ver que el anterior pues la serie se tornaba más y más aburrida; no había emoción, no había nada. Y situaciones como para transmitir más cosas hubo, pero no se les supo sacar provecho.

Por ejemplo, cuando Shoko finalmente encuentra a su familia y rescata a su hermano, se pudo tener un momento de alto impacto para la audiencia; sin embargo, aquello pasó sin pena ni gloria. Quizás mucho tuvo que ver que Shoko nunca terminó de desarrollar su potencial como personaje.

Inicialmente como “villana” parecía que podía ser una rival de peso para Juri, pero eso no se explotó; luego hubo ciertas insinuaciones de que podría darse algo romántico entre las dos mujeres, pero eso tampoco se desarrolló; y finalmente, como aliada, Shoko quedó relegada a ser una sombra cuya función era dar explicaciones.

La confrontación final tampoco transmitió demasiadas emociones, la banda sonora no fue la mejor, la animación estuvo a un nivel muy bajo y la secuencia como tal estuvo deslucida. No tiene nada de raro que apenas durara medio episodio; y peor, la otra mitad fue del villano relatando sus motivaciones.

Quizás si ese relato hubiera sido impresionante, la situación habría cambiado, pero sólo fuimos testigo de una historia genérica que se sintió tan vacía como la propia serie. Lo “mejor” de todo aquello fue ver al padre, por segunda vez, demostrado que no le tiembla el pulso para matar si tiene que hacerlo para proteger a su familia.

Por desgracia, eso contrasta con la actitud caricaturesca que mostró durante el resto del anime. Y hablando de cosas caricaturescas, ver a ese enemigo final transformarse en unos sesos con ojos fue llegar al extremo del ridículo. ¿Qué tensión puede generar un enemigo así?

Obviamente que al final Juri lo derrota de una forma totalmente anticlimática y aquí fue cuando Kokkoku sacó otro de sus extraños plot twists; resulta que dicho enemigo se transformó en un bebé sin que tengamos una explicación medianamente buena para justificarlo.

No obstante, el último episodio empezó de forma muy interesante y bien pudo haber servido para levantar un poco al resto de la serie. Juri al expulsar a todos de Stasis tuvo que enfrentar un futuro de soledad eterna.

De hecho, aquí se perdió la oportunidad de tener despedidas intensas porque Juri expulsó a todos cual trámite, sin ningún tipo de emoción. Tanto fue así que todos, excepto el abuelo, estaban fuera para el momento en que empezó el opening.

Pero es que incluso con el abuelo la despedida tampoco fue impactante; aunque en el fondo en esta ocasión entiendo que fuera de esa forma, cuando sumas todos los elementos, la intención de esa escena se pierde.

Pero con todo y todo, fue en ese momento en que el episodio final empezó a levantar y parecía que, aunque tarde, la serie sería capaz de despegar. Primero vimos a Juri lidiando con la maternidad y esto se manejó bastante bien; incluso llegué a pensar que el clímax del episodio sería la despedida de ella y el bebé.

Sin embargo, Juri expulsó al bebé de forma anticlimática (sí, de nuevo), en un arrebato de pasión. Honestamente, en este punto ya no tenía idea de qué esperar; y por segunda vez en el episodio, la serie mostró que sería capaz de alzar vuelo.

Ver a Juri perder poco a poco la voluntad de vivir mientras enfrentaba ese futuro eterno de soledad fue emocionante. Durante esos minutos, la serie transmitió mucho más que en el resto de la temporada. De hecho, a medida que nos acercábamos al final todo parecía indicar que tendríamos o un final trágico donde ella quedaba atrapada para siempre y se volvía un heraldo; o uno positivo donde ella usaba su fuerza de voluntad para escapar de aquella prisión.

Lamentablemente, no sucedió ni lo uno ni lo otro. Lo que terminó pasando fue un Deus ex Machina tan forzado que destruyó lo que había construido el episodio. Ni siquiera el hecho de que ese momento había sido mostrado en el primer capítulo para dar la sensación de algo premonitorio evitó que esa jugada luciera barata.

Luego tuvimos un cierre un poco más clásico con unos minutos finales mostrando cómo la familia vivía tras los acontecimientos de la serie; pero en mi opinión ya nada de eso tenía relevancia.

Respecto al apartado técnico, hay que decir que esta serie reprueba en todos los aspectos. Su diseño de personajes lució genérico, la animación tuvo un nivel muy pobre en especial en la segunda mitad de la serie; y la dirección desperdició una premisa que lucía bien interesante. Además, ni siquiera el hecho de que MIYAVI estuviera interpretando el opening pudo rescatar a una banda sonora que estuvo deslucida durante toda la temporada.

Kokkoku fue una serie más de esas con un enorme potencial, pero que terminó pasando por debajo de la mesa. Quizás la única diferencia es que al final su trama fue tan errática, que incluso en el episodio final amagó con tomar varios caminos para luego terminar en uno que ni siquiera estaba planteado.

Por Shougo Amakusa (@shougoamakusa)

Kokkoku: Una serie totalmente extraña que no despegó ni siquiera al final
Argumento 8
Guión 2
Personajes 3
Animación 3
Banda Sonora 4
Dirección 2
Diseño de Personajes 5
Summary
Una serie que nunca tuvo una dirección definida y nunca pudo aprovechar el potencial que su premisa ofrecía
3.9
Nota Final
Calificación del Usuario 3.55 ( 18 votos )
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