(Buenos Aires, 12 de Febrero. O’kuroku).- Basada en la novela homónima de 2007 de André Aciman.  Call me by your name es una historia coming of age la cual narra la experiencia de un joven americano de 17 años llamado Elio (Timothée Chalamet), quien vemos que es arrastrado por sus padres, su madre francesa y su padre italiano, a la casa de verano en Italia. Allí Oliver, un estudiante americano de posgrado interpretado por Armie Hammer (The Social Network), pasara seis semanas con ellos. Ese tiempo será inolvidable para ambos.

Elio y Oliver forman una dupla, que crece como una dulce flor a lo largo del tiempo que el estudiante de posgrado permanece alojado con la familia.

La cámara parece filtrarse por los rincones, como si fuese un observador inocente, presenciando un sincero y oculto acto de amor

Sayombhu Mukdeeprom, director de fotografía del film, consigue enfrascar la esencia veraniega, italiana, ochentosa y provocativa que nos deslumbra a lo largo del transcurso de las dos horas de la película.

 

Los objetos cobran un tinte romántico y sensual en Call me by your name. Pequeñas cosas, pero no necesariamente cotidianas, toman una importancia fundamental para narrar este acercamiento, tanto entre estas dos edades tan diferentes como entre esos dos cuerpos. Una estatua, ropa interior, una fruta, un lago, un paseo en bicicleta, instrumentos musicales siendo tocados en traje de baño, los brillos de la piel, las reuniones bajo la luz de la luna.

André Aciman dice respecto al libro: “No podría haber escrito silencio”. Y ahí reside la destreza de el director Luca Guadagnino en representar esta sutil historia de amor.

Por otra parte, en el carácter sonoro de Call me by your name, hay tres temas que llaman la atención y que sostienen un hilo a lo largo de la película: la intervención del músico Sufjan Stevens es un factor clave.

Estos temas, cargados de una gran nostalgia amorosa, son capaces de evocar imágenes diferentes para cada espectador y se encuentran en momentos claves para los protagonistas. Mystery of loveVisions of Gideon, son los temas originales que Stevens compuso para el film y con el bonus track de Futile Devices.

A diferencia de, por ejemplo, el aclamado film Brokeback Mountain, el amor entre estos dos hombres que se plantea aquí no nace ni se reproduce mediante la violencia, la brutalidad masculina, pero tampoco se acoge en un prototipo de amor cursi. Es simplemente un acontecimiento que fluye con timidez y cariño, con abundante sinceridad, como un perfume dulce que nos seduce.

Tanto Elio como Oliver se dejan apreciar y se envuelven con las mujeres en su entorno. Pero, como vemos pronto, la sexualidad desaforada puede estar completamente separada de ese sentimiento puro e impoluto que envuelve a los dos protagonistas.

Sobre todo porque la sexualidad no es tratada de manera binaria, sino que mantiene los sentimientos dentro de ese mismo espectro: el deseo y las emociones no se ven desautorizados por el tipo de genitales a los que recurren.

Definitivamente 2017 ha sido un año donde ha predominado un mensaje mediático en la industria americana que coloca el amor sobre el miedo, en esta era anti-trump la Academia ha decidido dejar bien en claro que se posiciona del lado de la aceptación y la diversidad. Call me by your name es solo una de las tantas películas que han presentado esa postura, pero definitivamente la más romántica.

La correcta selección del casting ha logrado que esta se vuela una película hechizante: Armie Hammer realmente es el hombre atractivo, estrella de cine, del cual cualquiera se podría enamorar y empatizar. El director Luca Guadagnino comentó al respecto:

“Conocí a este encantador chico dorado y lo encuentro a él realmente realmente atractivo en el más puro sentido de la palabra. Armie es realmente un hombre boyante con un gran talento. Él nunca es tímido. Y Oliver en el libro se describe como una estrella de cine: encanta a todos. Entonces envié el guion y una semana después recibí una llamada. Y cuando hablé con Armie me dijo: ‘Me siento un poco asustado por este papel’. Así que lo revisamos y hablamos sobre ello. Le dije: ‘El miedo es bueno, el miedo es como el deseo, vas hacia tus miedos”.

Todos estos elementos confluyen en armonía para ofrecernos una preciosa y contundente historia sobre el amor y la aceptación.

Por Abril Taker.

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